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Residencia DBB
Govaert & Vanhoutte Architects. Ejemplo de hibridación de materiales.

Una de las grandes ventajas de #hacermemipropiacasa es que podré hacerla a mi medida, adecuarla a mi presupuesto, mis necesidades y mis gustos. La elección de los materiales tiene mucho de lo anterior, y acertar en este punto será fundamental para lograr ambientes confortables y vivideros.

Como arquitectos, miraremos más allá de la apariencia estética, atendiendo también a cuestiones tan diversas como el confort, la seguridad, la economía, o la sostenibilidad.  Por otro lado, las sensaciones no sólo obedecen a la vista, y es que hay otros tres sentidos que tienen mucho que decir: el tacto, relacionado con el confort térmico y las texturas; el oído, sensible al ruido exterior y la reverberación interior; y el olfato, que nos hará percibir los aromas o la humedad del ambiente. Cuando trabajamos con nuestros clientes, nuestra labor es la de ofrecer una paleta de materiales razonables, informar sobre las ventajas e inconvenientes de cada uno, y aconsejar. El hecho de decantarnos una u otra opción debe responder siempre a una lógica. Habría que preguntarse entonces: ¿qué criterios debo tener en cuenta a la hora de seleccionar materiales?

CRITERIOS MECÁNICOS, FÍSICOS Y QUÍMICOS:

Debemos poner a trabajar cada material en aquello que es mejor: los materiales pétreos son buenos si se les usa para soportar cargas, y en grandes espesores almacenan el calor; la madera es ligera y trabaja bien a flexión, aunque hay que prevenir cómo le afectan la humedad y el fuego; el vidrio: más allá de permitir el paso de la luz es un buen conductor de calor, es decir, un mal aislante; el acero es muy resistente al la erosión; y el corcho es un buen aislante térmico al que no le afecta la humedad. Estos son algunos ejemplos muy simples, pero lo que está claro es que debemos saber cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada elemento para que respondan a las solicitaciones a las que serán sometidos.

  • Propiedades térmicas: hay dos factores a valorar: la conductividad y la inercia térmica. La primera se refiere a la capacidad de aislar de un material, y la segunda, a su facilidad para acumular calor en su interior para devolverlo más tarde. Hacer un uso coherente de estas propiedades puede repercutir sensiblemente en nuestro gasto en electricidad y  en nuestro confort térmico. En general, cuanto más ligero es el material, mejor aislante (corcho, lana de roca, fibra de madera…). Los elementos con gran masa, como un muro de piedra, son buenos almacenadores de calor.
  • Propiedades acústicas: todos conocemos algún ejemplo de local en el que resulta imposible tener una conversación por culpa del ruido. Aislar del exterior y evitar la reverberación que se produce en un espacio se consigue con materiales fonoabsorventes, que normalmente son aquellos más blandos o capaces de disipar las ondas al vibrar ellos mismos. Conocer el tipo de ruido predominante será decisivo para la elección de materiales.
  • Comportamiento frente a la humedad: la presencia humana en el interior de los edificios genera vapor de agua, algo que se suma a la humedad ya de por si presente en cada ambiente. Hay que evitar las condensaciones para que los espacios sean salubres. Determinados materiales permitirán al edificio “respirar”, otros evitarán el paso indeseado de la humedad, y algunos incluso podrán captarla de forma natural regulando su presencia. Hay que saber en qué caso recurrir a uno u otro.
  • Comportamiento frente al fuego: la seguridad de los usuarios de los edificios debe garantizarse mediante la elección de materiales no inflamables ni emisores de gases tóxicos. Este es un factor muy controlado por la normativa.

DISEÑO

Cuidar la armonía de los espacios se apoya en gran parte en la elección de los materiales. El color, la textura y las formas que se empleen darán lugar a sensaciones, muchas de ellas inconscientes. Así, los materiales pétreos transmitirán robustez y seguridad; las maderas nos remitirán a la naturaleza; los metálicos nos harán percibir sofisticación y tecnológia (…). Existe toda una psicología del color y del material que es conveniente saber emplear para alcanzar el punto deseado. Definir una paleta limitada de materiales que combinen entre sí ayudará a alcanzar el equilibrio, evitando que nos saturemos.

Vía Pinterest

Muestra de paleta de materiales

ECONOMÍA

A la hora de elegir materiales, la economía siempre es un factor condicionante. Hay que buscar un equilibrio entre el presupuesto disponible y las prestaciones requeridas. Como en tantas situaciones, lo barato puede salir muy caro. Nosotros recomendamos que la lectura se haga pensando en el largo plazo. Habrá que atender a la durabilidad de los mismos, a su comportamiento ante el uso que se les va a dar, y a su mantenimiento. Si por ejemplo optamos por un acabado en madera para un exterior debemos prever que periódicamente habrá que barnizarla evitar su deterioro.

Por otro lado, hay que valorar la influencia en el consumo energético del edificio: invertir en un mejor aislamiento o unos buenos vidrios supone una mayor inversión inicial, pero hará que se reduzca a medio-largo plazo la factura eléctrica.

En relación a la economía no debemos descuidar tampoco el siguiente punto.

IMPACTO MEDIO AMBIENTAL / SALUD

El sector de la construcción es el que mayor indicencia tiene en el medio ambiente. Poco a poco se va tomando conciencia y cada vez se afinan más los protocolos para minimizar su impacto. Por poner un ejemplo, con el Análisis de Ciclo de Vida de los materiales (ACV) podemos conocer el consumo de energía incorporado desde la fabricación hasta la puesta obra y la demolición de un elemento. Así, optar por soluciones más sostenibles será más sencillo.

Por otro lado, la salud está también en juego. El Síndrome del Edificio Enfermo está definido por la OMS como un “conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en los espacios cerrados”. La elección de los materiales juega un papel relevante en este punto: condicionan la humedad presente en el ambiente, y en algunos casos pueden suponer un riesgo al resultar tóxicos. Será imprescindible conocer cuáles pueden llegar a ser perjudiciales para evitar su uso.

Can Xomeu Rita
Un proyecto de Mariá Castelló en el que se saca un gran partido al material.

 

Como ya te explicábamos, acertar en la selección de los materiales será fundamental. En KLIC ARQUITECTOS estaremos encantados de asesorarte en los campos anteriormente descritos.

Esta semana queremos enseñaros uno de los proyectos en los que estamos trabajando actualmente, que además sirve perfectamente para ilustrar algo de lo que no hacemos más que hablar. Si nos sigues en el blog, ya te sonará eso de #hacermemipropiacasa

Ocurre en muchos casos que alguien que ha dado con una oportunidad del mercado se pone en contacto con nosotros antes de efectuar la compra. Con frecuencia, suele ser el caso de inmuebles de cierta antigüedad, que tienen muchas posibilidades de reforma, pero que a la vez son susceptibles de tener vicios ocultos o de estar bajo algún tipo de afección urbanística que restringe las opciones de actuar en él. Os contábamos las ventajas de esta fórmula en este post. En estos casos, el cliente prefiere que un especialista revise todo lo concerniente al edificio para quedarse tranquilo con lo que adquiere. Es muy razonable: ¿comprarías un coche de segunda mano sin contar con el visto bueno de tu mecánico de confianza? -No, ¿verdad? – ¡pues para tu vivienda con mayor motivo! Cuando alguien nos solicita ayuda, nuestro equipo se pone a trabajar en tres líneas:

  1.  Visita del inmueble para realizar una inspección física en busca de problemas significativos y posibles patologías. También levantamos nuestros propios planos para comprobar que todo está en orden de acuerdo a lo que se oferta.
  2. En paralelo, analizaremos el ámbito urbanístico-legal, porque si factores como la edificabilidad, la distancia a linderos o alguna ordenanza local no se está cumpliendo, es posible que haya dificultades a la hora de pedir permiso para una reforma, especialmente si es de obra mayor. Si el precio del inmueble es bajo pero no tengo opción a reformarlo, puede que no sea tan buen negocio… En cualquier caso, nuestra experiencia y conocimiento en legislación nos capacita para ofrecer soluciones a cada situación, y es que a veces hay que exprimir el ingenio: pequeños matices pueden hacer que algo no permitido sea perfectamente lícito.
  3. Otra labor que con frecuencia hacemos es la de proponer una distribución de espacios, que sin ser ni mucho menos definitiva sirve para analizar cuál es el potencial del inmueble de cara a su reforma.

Con estos tres valores y las conclusiones de nuestro análisis, el cliente cuenta con más argumentos que le dan seguridad para descartar o decantarse finalmente por la compra.

Si la decisión es favorable, el siguiente paso es el encargo:

Entramos de lleno en un proceso creativo en el que atendiendo a las necesidades que se nos han transmitido buscamos soluciones espaciales y de diseño con las que dar forma al proyecto. En nuestro planing de trabajo siempre contemplamos reuniones periódicas con el cliente. Esto sirve para recibir su feed-back e ir adaptando la vivienda al gusto de quien será su inquilino. En el ejemplo que hoy os mostramos, uno de los condicionantes más significativos era el de adecuar la vivienda a una persona con movilidad reducida.

Una vez que la propuesta de distribución es satisfactoria para todos, nos lanzamos a definir los espacios. En el estudio contamos con una persona especialista en diseño de interiores, y apoyándonos en infografías 3D detallamos aspectos como la organización de los espacios, los materiales de acabados, o la iluminación. En las imágenes podéis ver un ejemplo ilustrativo del nivel de definición al que se puede llegar.

 

Estado original

 

Exterior

 

Salón

 

Cocina

 

 

Baño

 

Dormitorio

Llegados a ese punto, ya sólo queda ponerse manos a la obra, para lo que podemos asesorarte en la búsqueda de la empresa constructora, y encargarnos de la dirección. En esta vivienda empezaremos en breve con los trabajos, y estamos deseando mostraros imágenes del proceso y de la casa ya finalizada.

Si has dado con una oportunidad y estás pensando en comprar para reformar, ya sabes que puedes ponerte en contacto con nosotros a través del formulario de nuestra web, estaremos encantados de atenderte.

 

Una vez que tengo claro que quiero hacerme mi propia casa, y que me decido por la autopromoción, son varias las cuestiones que uno debe plantearse. En este artículo vamos a abordar una de las más importantes: la parcela.

Para dar con la ubicación adecuada, habrá que hacer caso a las sensaciones, buscando un lugar que nos guste, sin dejar por ello de lado la lógica. Como todo en la vida, se trata de alcanzar el equilibrio, y en gran parte, de conocerse a uno mismo.

Ubicación y estilo de vida:
Para empezar, reflexionemos en cómo nos relacionamos con el entorno. Habrá que preguntarse cuáles son las necesidades exteriores que tenemos de acuerdo a nuestro modo de vida, y localizar en el mapa las áreas que más nos convienen para centrar en ellas nuestra búsqueda. Debemos valorar la distancia al trabajo, a las actividades que realicemos, a los servicios que usamos, la conectividad, el acceso al transporte público… y considerar aparte del coste de la obra, qué supone vivir allí a diario en tiempo, dinero, y comodidad.

Características físicas y necesidades:
Uno no puede mover su casa de un sitio a otro -salvo aquel que viva en una caravana, claro está-, y aspectos tan diferentes como la accesibilidad, el consumo energético o el posible crecimiento familiar deben ser previstos pensando en el medio-largo plazo cuando uno va a elegir parcela. Una localización en pendiente tendrá previsiblemente mejores vistas que una localización llana, pero también puede implicar la existencia de escaleras. A la vez, el uso de las zonas exteriores será más aprovechable en el caso de terrenos planos. En otro ámbito, en un clima como el nuestro la incidencia del sol será un factor a tener en cuenta: un buen diseño arquitectónico puede ayudarnos a optimizar al máximo nuestra parcela en materia de gasto energético, pero sin duda la disposición de la misma será crucial. Por tanto habrá que proyectar las necesidades vitales sobre un espacio concreto, y ver si es viable construir el programa y la superficie deseados en la parcela elegida.

Presupuesto:
Las dos cuestiones anteriores se relacionan también con el presupuesto disponible. En este artículo hablábamos sobre el coste de una vivienda, y ya avanzábamos que el precio del metro cuadrado varía significativamente en función de la zona. Será también responsable contemplar las facilidades que nos ofrece la parcela para la ejecución de las obras, ya que esto puede encarecer o abaratar sensiblemente la ejecución.

Normativa:
Y por último, y posiblemente la cuestión más influyente: ¿qué se puede hacer en la parcela? Además de todo lo ya expuesto, será fundamental revisar la normativa que afecte a la finca que nos interesa, ya que por muchas ilusiones que depositemos en ella, tendremos que atenernos a la legislación vigente en materia de urbanismo. La edificabilidad, la altura, la separación a linderos, el tipo de construcción o incluso la imposibilidad de llevarla a cabo aparecen recogidos en el planeamiento y su consulta es obligada antes de emprender cualquier acción.

Nuestra recomendación, como siempre, es solicitar la ayuda de un especialista desde el primer momento. Son muchos los factores a tener en cuenta y no dar pasos en falso puede ahorrarnos dinero, tiempo y un disgusto.

Varios meses atrás dimos por terminada la obra de las oficinas de la empresa Deportae en el Cerrado Calderón, y os contábamos en este post lo gratificante que resultaba entregar una obra tan ajustada a lo proyectado. La gente de Deportae lleva ya un tiempo instalada en su nueva oficina – nos consta que bastante satisfechos con ella-, y la semana pasada volvimos por allí para tomar unas fotografías del proyecto que incluiremos a corto plazo en nuestra web.

Os mostramos unas pinceladas del reportaje que nos han preparado los chicos de Espæcial.

 

 

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En el post de hoy pretendemos analizar las ventajas e inconvenientes que tiene comprar una vivienda ya terminada, frente a construir la tuya propia. Aunque en un primer momento nuestra condición de arquitectos pueda hacernos sospechosos de afrontar este análisis con cierta predisposición hacia la opción de que te construyas tu propia vivienda, no lo des por hecho. Las viviendas de promotor también se construyen, y también las firman arquitectos, al fin y al cabo. No nos va el pan en que tomes una u otra decisión, y aunque si así lo fuera intentaríamos ser objetivos.

Ventajas de comprar una vivienda terminada.
Yo creo que la ventaja más obvia de comprar una vivienda terminada es que te ahorras las incertidumbres y el tiempo del proceso constructivo. Lo que ves es lo que hay, no te tienes que imaginar nada. Además, en los últimos tiempos se ha podido encontrar obra nueva y viviendas de segunda mano a muy buen precio, debido a la crisis. Si la vivienda está donde quieres y es cómo quieres, comprar una vivienda ya construida es una muy buena opción.

Desventajas de comprar una vivienda terminada.
Por el contrario, cuando compras una vivienda terminada no tienes la opción de proyectarla exactamente acorde a tus necesidades, en cuanto a distribución, materiales o equipamiento. A buen seguro en la gran mayoría de los casos el que compra algo hecho tiene que hacer concesiones, y hay detalles que si la vivienda la construyese él serían distintos. Además, el hecho de que sea una vivienda existente no te garantiza la ausencia de vicios ocultos. Por último, pero no menos importante, una vivienda ya construida, sobre todo si es nueva, lleva en su coste final el beneficio del constructor y del promotor, con lo que siempre va a ser más cara que la misma vivienda autoconstruida o autopromovida, ya que en esos casos al asumir tú el proceso de promoción y el proceso constructivo también estás ahorrándote esos márgenes.

Ventajas de construirte tu propia casa.
En este post anterior ya hice hincapié en las ventajas que le veo a construir tu propia vivienda, así que no abundaré mucho en ellas. Simplemente enunciaré las que yo veo más importante: hacerte tu casa justo como tú quieres, y suprimir los márgenes del promotor si autopromueves y del constructor si autoconstruyes.

Desventajas de construir tu propia vivienda.
La desventaja fundamental es la incertidumbre que genera todo el proceso constructivo y administrativo. Normalmente el autoconstructor nunca ha construido antes, y el riesgo y la incertidumbre del proceso no son nada agradables ya que se trata de un proceso largo y de una inversión muy importante. En esto sí que voy a ser poco objetivo y diré que si se está bien asesorado a nivel técnico y legal, por un buen arquitecto y si fuera necesario por un buen abogado, el proceso no tiene por qué implicar grandes riesgos.

Para terminar, os adjunto un cuadro resumen de lo visto en el artículo, de ventajas e inconvenientes, aunque por supuesto la decisión es vuestra y aunque guiada con la cabeza, también conviene hacerle caso a las tripas.

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La opción de buscar una vivienda inacabada para hacerte tu propia casa no es descartable a priori. Es una opción que puede tener ventajas económicas (que el precio del cuerpo cierto que compres sea inferior a lo que costaría una parcela en ese lugar con esas partidas ya construidas) o de oportunidad (que en el lugar en el que buscas sea la única opción). No obstante, hay que tener en cuenta una serie de temas antes de plantearte comprar dicha vivienda. Vamos por partes

¿En qué situación legal se encuentra esa vivienda?
Las viviendas inacabadas están inacabadas por algún motivo, y normalmente ese motivo es de carácter económico. Es habitual que la propiedad esté inmersa en algún procedimiento de administración concursal, o tenga cargas (hipotecas o similar). Por ello, es importante que antes de hacer nada te asesores con un abogado especialista en la materia, y así evitar adquirir junto con la vivienda otra serie de problemas.

¿En qué situación constructiva se encuentra esa vivienda?
Más allá de la situación legal, está la propia situación física en la que se encuentre la vivienda. Este tipo de construcciones han pasado mucho tiempo a la intemperie, normalmente sin que se hayan realizado las actuaciones de impremeabilización (cubiertas, enfoscados exteriores y pinturas) y por tanto los elementos construidos se hayan podido deteriorar en menor o mayor medida. Antes de comprar la vivienda también es recomendable ser asesorado por un perito que te indique en qué estado están las estructuras, cerramientos, instalaciones, etc.

¿En qué situación urbanística se encuentra la vivienda?
Hemos hablado de los posibles problemas legales y constructivos, pero todavía queda la situación urbanística en la que se pueda encontrar la vivienda. Y es que otro posible motivo por el que una vivienda puede quedarse incabada es por un procedimiento sancionador urbanístico o de restablecimiento de la legalidad urbanística, por una denuncia de un vecino por vistas o por otras causas. Puede que la vivienda fuese proyectada de una manera y construida de otra, que algún vecino denunciase porque sea más alta de lo que debe y le estaba quitando vistas, o puede que  se construyeran más metros de los que la normativa urbanística permite. En ese caso no tienes que hacer la cuenta de lo que vale el suelo y lo que vale lo que ya está construido, sino la cuenta de lo que vale el suelo, lo que vale lo que está construido legalmente, y sumarle los gastos que tendrás al demoler lo que está construido ilegalmente. También puede pasar que en esas condiciones no te interese la compra, por lo que es importante que estés correctamente asesorado desde un principio. Así pues, antes de comprar la vivienda es recomendable estar asesorado por un Arquitecto que te indique la situación urbanística de la propiedad.

Como conclusión antes de comprar una vivienda inacabada deberemos realizar comprobaciones legales, constructivas  y urbanísticas para estar seguros de que no nos encontraremos con ningún problema posterior. Si el resultado de las comprobaciones es favorable y vemos que la operación nos interesa, no hay ningún motivo por el que no podamos tomar este camino.

En los últimos días me he encontrado con bastantes artículos en internet con trucos para ahorrar al construir tu vivienda. Por ello, se me ha ocurrido hacer un post a la inversa, en el que planteo las cosas en las que a nuestro juicio NO debes ahorrar al hacer tu casa, o dicho de otra manera, aquellos gastos iniciales que provocarán ahorros a largo plazo.

“Compro caro porque soy pobre” es un dicho alemán con mucho sentido. Los alemanes piensan que las cosas importantes, como los zapatos o una chaqueta, tienen que ser buenos, para que cumplan su función y duren mucho tiempo. Vamos a extrapolar este concepto a la vivienda:

Gasta en un buen diseño

Puede parecer que estoy acercando el ascua a mi sardina, pero es una de las cosas que tengo más claras. Con un buen proyecto que prevea cosas tales como futuras ampliaciones, que module correctamente la estructura para que todas las ventanas y carpinterías puedan ser iguales y no a medida (y por lo tanto ahorre), que plantee un diseño en el que se distingan zonas de día / zonas de noche -o incluso la zona de invitados- para posteriormente poder segmentar las instalaciones, que plantee una geometría correcta, buenas orientaciones, uso de soluciones de climatización pasiva, que no contenga errores que luego se traduzcan en importantes sobrecostes durante la obra, vas a ahorrar mucho dinero. Normalmente un proyecto de arquitectura cuesta menos del 5% de lo que cuesta una obra, pero te puede ahorrar mucho más que su propio valor, con respecto a otro proyecto barato pero no optimizado o con errores.

Gasta en eficiencia energética.

A nivel de instalaciones, unas buenas placas para calentar el agua recuperan la inversión mediante ahorro eléctrico en menos de cinco años, y a partir de ahí gastas menos luz. Unas instalaciones correctamente segmentadas te permiten desconectar ciertas zonas de la casa cuando no las estás usando (por ejemplo, si tienes zona para los invitados, debe estar en un circuito independiente que puedes cerrar. Cuesta un poco más al inicio pero luego ahorras toda la vida). Lo mismo se puede decir de la climatización, segmentarla es fundamental, en función del uso y de las orientaciones. Puedes utilizar por ejemplo sistemas Airzone, pero sobre todo la clave es hacer un buen proyecto de instalaciones. Hay viviendas en las que existen zonas que en determinada hora del día están calientes porque les da el sol y otras frías al mismo tiempo, es importante que la instalación haya previsto esas cosas para poder hacer en cada espacio lo que haga falta (refrigerar en uno a la vez que calientas en otro), y no usar los espacios que no hagan falta cuando no hagan falta. Las placas fotovoltaicas son también una opción que a la larga se amortiza, y que si en el futuro se permite almacenar energía en la vivienda y utilizar la energía que generamos (ahora la tienes que enchufar a la red y “vendérsela” a la compañía suministradora) puede ser una auténtica revolución.

A nivel constructivo, se deben utilizar sistemas con buenos aislamientos y que eliminen los puentes térmicos, y luego auditar las soluciones empleadas con cámaras termográficas o con tests de presión dentro de la vivienda del tipo Passivhaus. Un buen aislamiento SATE y unas buenas ventanas, con rotura de puente térmico, cámara, y vidrio exterior bajo emisivo (cuidado con colocarlo al revés, que de todo se ve en la viña del señor) implica un mayor coste al inicio pero que se irá amortizando, y tras el payback todo es ahorro.

Existen además sistemas que no sólo evitan la entrada de frío o de calor mediante el aislamiento, sino que pueden permitir la entrada de energía exterior cuando nos interesa, o incluso la refrigeración. Un ejemplo serían los muros trombe, que generan en el exterior un efecto invernadero que calienta un muro cerámico o de piedra de gran grosor y de baja transmitancia, de manera que la energía se genera en el día pero llega a la vivienda por la noche (tarda un día entero en pasar de una cara del muro a la otra). Un caso contrario, el de refrigerar en vez de calentar, puede conseguirse mediante cubiertas azules que aíslan pero por las que además puedes circular aire que mueven chimeneas solares. Estas últimas son chimeneas que disponen de elementos metálicos en el exterior que se calientan y calientan el aire que contienen, generando movimiento de aire ya que el aire caliente sube, y por tanto ventilación, ya que ese aire “tira” del resto del aire de la chimenea. Si haces circular el aire por el agua que se encuentra a una menor temperatura, se enfría, y si luego lo haces desembocar dentro de la vivienda estás generando refrigeración en el interior.

Utiliza sistemas que gasten poco agua y que reutilicen las aguas.

Otro ahorro importante que puedes tener en la casa es el uso de elementos que minimicen el gasto de agua, que reutilicen las aguas no fecales e incluso que almacenen y reutilicen agua de lluvia. A la larga son temas que acaban amortizándose.

Utiliza vegetación de hoja caduca.

Los diseños que protegen en verano los paramentos al Sol con vegetación de hoja caduca, para protegernos de un aporte de energía masivo, pero luego dejan pasar esa energía en invierno al caer las hojas son una estupenda solución, no demasiado cara.

Ventila.

Puede parecer un consejo de abuela, pero no lo es. Preocuparse porque el diseño prevea sistemas de ventilación cruzada, que se puedan cerrar en invierno para no perder energía, pero abrir en verano para ventilar y conseguir atemperar los espacios sin gasto energético son una fuente importante de ahorro.

Cuidado con la termoarcilla.

La termoarcilla es un excelente sistema constructivo con muchas virtudes. Al tratarse de elementos de gran formato se tarda menos en levantar los muros. Además, tiene unas excelentes condiciones de aislamiento térmico y acústico. Simplemente os advierto que si os decantáis por este sistema, lo instalen profesionales que estén habituados a utilizarlo, y se usen las piezas especiales para los remates. Es muy habitual ver a albañiles hacer un mal uso de la termoarcilla por desconocimiento, y rematar las esquinas o los dinteles y jambas con ladrillo o con trozos de termoarcilla en vez de las piezas especiales diseñadas a tales efectos, generando de esa manera puentes térmicos y acústicos.

Planifica bien la obra y contrata a un buen supervisor de la constructora y de los oficios.

Una obra es un proceso con muchas líneas distintas que se superponen. Unas actuaciones se tienen que hacer antes que otras (como las instalaciones antes que los enlucidos) y hay actuaciones que son embudo de todas las demás (Por ejemplo después de hormigonar hay que dejar un tiempo antes de poder trabajar en una nueva planta) por lo que un buen diseño del proceso puede optimizarlo y ahorrarte mucho dinero. Si haces autoconstrucción, no ahorres en el diseño de ese proceso, contrata a un buen Project manager para ello. Si delegas la construcción en una constructora, el proceso no es responsabilidad tuya, pero sí es importante que controles con un técnico las calidades y los plazos de la obra, y que se esté haciendo lo proyectado. Este es otro gasto que no merece la pena ahorrarse, porque una buena supervisión te puede ahorrar más dinero de lo que cuesta.

Conclusión

Se podrían decir muchas más cosas, pero me quedaré en estos ejemplos y en un concepto general. Al pensar en toda la vida útil de la vivienda y no sólo en la inversión inicial, sino en el gasto mensual, en el mantenimiento anual y plurianual, en la durabilidad, cambia la perspectiva.

Hay cosas que no son un gasto sino una inversión, y es en esas en las que hay que gastar.

Hoy nos gustaría hacer una comparativa sobre las ventajas e inconvenientes de dos opciones que uno tiene para conseguir la casa de sus sueños. La primera de ellas sería comprar una parcela y construir una vivienda desde cero, siendo la segunda de las opciones comprar una casa antigua y reformarla ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene cada una de las dos opciones?

Ventajas de comenzar una vivienda desde cero.

Al comenzar una vivienda desde cero, tienes la posibilidad de hacer exactamente lo que quieres, tanto en lo referente al estilo de la vivienda, como en lo referente a la distribución de la misma y su adecuación a tu estilo de vida. Por último, también decides las prestaciones que le quieres dar a tu vivienda, teniendo en cuenta cómo vas a usar la casa. En cierto modo, de lo que estamos hablando es de hacernos un “traje a medida”. Por otro lado, al hacer de autopromotor, estás eliminando el margen que un promotor profesional le carga a una vivienda nueva, con lo que también ahorras dinero con respecto a comprar esa misma en el mercado de vivienda nueva. Si decidieses también eliminar al constructor y contratar tu los gremios por separado, podrías ahorrar también el margen del constructor, aunque en este caso te haría falta un “Project manager” para suplir la ausencia de coordinación de gremios que asume el constructor.

Ventajas de comprar una casa antigua y reformarla.

A mi entender son básicamente tres. En primer lugar, puede que para ti la ubicación sea un factor clave, y que donde quieres vivir no haya parcelas para hacer una obra nueva (por ejemplo, en el centro de Málaga). En ese caso, reformar una casa antigua puede ser la única opción para conseguir vivir donde tu quieres. También puede ocurrir que busques una componente histórica, que sólo puedas conseguir rehabilitando. Si eres un enamorado de la fábrica de ladrillo antigua, de los artesonados de madera, de las mamposterías, o de los suelos hidráulicos, la rehabilitación te permite conjugar lo nuevo y lo viejo, consiguiendo ambientes que no conseguirías con una vivienda de nueva fábrica. Por último, pero no menos importante, está el vector económico. Durante la crisis, y todavía, aunque cada vez menos, ha habido oportunidades de compra de viviendas en las que el precio de compra era imposible de conseguir sumando el precio de parcela y el precio de construcción nueva. Salía mucho más a cuenta comprar algo existente y reformar, que comprar una parcela y hacer obra nueva. Esto es así porque el precio de la vivienda de segunda mano es más elástico que el de la obra nueva, al poder venir de herencias, o al existir ya costes hundidos. Durante la crisis he estado como arquitecto en operaciones en las que cuando me enteraba de los precios de venta no me lo podía creer, algunas veces el precio de venta de los inmuebles era menor que lo que valdría construirlos hoy en día, sin entrar en lo que valdría el suelo (precios de venta del entorno de los 600 euros/m2). En esos casos, sin duda puede salir a cuenta comprar algo antiguo y reformar, dado que la sumatoria del coste de venta y la reforma será a todas luces inferior al de la parcela y la obra nueva.

Desventajas de comenzar una vivienda desde cero.

La desventaja fundamental es la incertidumbre del proceso. La gente tiene miedo a encontrarse problemas con la licencia, a descubrir que no puede construir lo que él creía o lo que le prometieron, a que la construcción se encarezca, a que se produzcan retrasos en el proceso de construcción, o a que al final haya problemas para conseguir los papeles de obra nueva y los suministros. Es una realidad que encargarte tu de la construcción añade un punto de riesgo, pero precisamente por eso es más barato que comprar terminado. Si estás bien asesorado no tienes por qué tener problemas, y si los tienes, se resolverán. Ese es nuestro trabajo ;L)

Desventajas de comprar una vivienda a reformar.

Todo lo que hemos planteado con respecto a la obra nueva es igualmente aplicable a la reforma, si bien es cierto que la parte administrativa puede ser algo más simple. La principal desventaja a mi juicio de las viviendas  a reformar es que puedan surgir imprevistos durante la obra, debido al estado de la casa antigua. Muchos habéis visto los programas de reformas tipo “love it or list it”, en los que a mitad de obra el constructor y la interiorista le informan al dueño de que han encontrado una viga podrida, o fibrocemento, o las instalaciones en peor estado de lo que pensaban, y le informan del sobrecoste que implica. La realidad es que esto puede suceder, y la única receta para prevenirlo es también el asesoramiento previo y un estudio lo más pormenorizado posible del estado de lo que compras antes de comprar, para que no haya sorpresas. Entre los extranjeros, por ejemplo, está muy extendido encargar una “due diligence” o un “survey” de la vivienda que se quieren comprar, es un trabajo que nos llega muy a menudo a la oficina. De esta manera se evitan sorpresas que pueden subir mucho los costes. Los mayores riesgos siempre vienen del estado de la estructura, sobre todo en las viviendas muy antiguas con muros de carga y forjados de madera.

Como conclusión, os diría que dependiendo de la situación, ambas opciones pueden ser recomendables, siempre que conozcamos los pros y los contras de cada una, y que os asesoréis bien durante el proceso.

Creado por Whatwolf – Freepik.com

Si has decidido construirte tu propia casa en lugar de comprar una ya hecha, creo que has tomado una estupenda decisión. Vas a tener una casa hecha exactamente conforme a tus necesidades, conforme a tu estilo, y vas a eliminar los márgenes que un promotor profesional carga sobre la vivienda ya construida, ya que vas a hacer de autopromotor, con lo cual la vivienda te va a salir más barata que si te comprases la misma ya hecha.

Por otro lado, estás a punto de comenzar un camino que no conoces, y no te vendrán mal ciertos consejos. Algo que le ocurre a mucha gente que va a construirse su propia vivienda es que no sabe realmente en qué gastos va a incurrir como autopromotor, pide el préstamo para pagar la parcela, al constructor y al arquitecto, y luego se va encontrando imprevistos. Vamos a intentar que esto no pase.

Mi idea al escribir este post es haceros una visual de todos los gastos que van a ir apareciendo a lo largo de la promoción.

  • El primer gasto de todos es la compra de la parcela. Puede llevar gastos de comisiones si es a través de inmobiliaria, y tendrá asimismo gastos de notario y registro, y los impuestos correspondientes. El precio de una parcela es variable dependiendo de la ubicación, vistas, etc. Como orientación, una parcela de 400 m2 con posibilidad de construir 120 m2 y sótano en Torremolinos, con vistas al mar, puede estar en el entorno de los 120.000 Euros en estos momentos.
  • Después está el gasto del arquitecto proyectista. Un proyecto básico y de ejecución, con estudio de seguridad y salud, puede rondar el 5% del valor de la construcción.
  • Luego están los gastos de licencia de obra en el ayuntamiento, a los que habrá que añadir el gasto del impuesto de construcciones y obras. Las tasas municipales de licencia de obra suelen estar en el entorno del 2,2% del coste de construcción, y el Impuesto de construcciones y obras, en el entorno del 4,5% del coste de la construcción, aunque depende del ayuntamiento.
  • Será también necesario hacer un topográfico de la parcela, y un estudio geotécnico de la misma. El topográfico estará en el entorno de los 300-400 Euros en una parcela normal, y el geotécnico depende de su complejidad, puede rondar los 1.000 Euros.
  • Una vez obtenida licencia, deberás conseguir el precio del constructor por hacer la obra. Este es el gasto más importante que tiene un promotor. El precio de la construcción es variable dependiendo de las calidades y del tipo de construcción, pero para tener una estimación, el colegio de arquitectos de Málaga en sus costes de la construcción de 2017 establece un importe de 926 Euros / m2 de construcción. Una recomendación sobre la forma de pago es que pagues el trabajo realizado, certificado por tu técnico, y nunca antes, para evitar sorpresas.
  • Como promotor, tendrás que hacer frente al gasto del seguro decenal y de la OCT. Como autopromotor puedes no hacerlo, pero eso implicará que en la escritura quede indicado que no se ha hecho el seguro decenal, y puede dar problemas para vender. El precio del seguro decenal puede estar en el entorno de los 3.000 Euros, y la OCT puede estar en el entorno de los 2.000 Euros.
  • Durante la obra, tendrás que contratar a un arquitecto director de obra y a un aparejador para la dirección de ejecución, así como a un coordinador de seguridad y salud. El Director de obra suele cobrar en torno al 3% del PEM, igual que el Director de ejecución de obra (otro 3% del PEM), y el coordinador de seguridad y salud entre el 0,5 y el 1% del PEM (Presupuesto de ejecución material).
  • Una vez que se termine la obra tendrás que hacer la licencia de primera ocupación, y pagar sus correspondientes tasas; las tasas de la primera ocupación suelen estar en el entorno del 0,9% del PEM. Hará falta el libro del edificio (esto puede estar incluido o no en los honorarios iniciales del arquitecto y es bueno comprobarlo al principio), escriturar y registrar (gastos en función de lo que se escritura de los que se puede consultar precios también al principio), y los impuestos que se devenguen de esto (el impuesto de actos jurídicos documentados está en el entorno del 1 por mil del importe por el que escrituras). También tendrás que realizar las altas en las diferentes compañías suministradoras; cada una tiene un importe por el alta, que es conveniente consultar de antemano.

A grandes rasgos estos son todos los pasos que se van a ir dando a lo largo de la promoción y te van a suponer algún gasto.

A continuación te adjunto una tabla resumen de lo comentado.

Entre arquitectos nos entendemos, es un hecho. Puede que sean los años de escuela arrimando el hombro durante las interminables entregas de proyectos, el haber compartido las dificultades del desembarco en el mundo laboral, o el tener que lidiar con administración, con clientes, o con constructores. Además, posiblemente, hay una serie de características implícitas a nuestra profesión. La capacidad de trabajo, la exigencia, la dedicación y el compromiso para con el oficio son rasgos extendidos entre los arquitectos. El caso es que por un motivo u otro, hablamos un mismo idioma.

 

En 2016, antes de acometer la obra de reforma del Kids Club del Hotel Puente Romano, un proyecto que habíamos hecho con mucho mimo y que más que nunca queríamos que se ejecutara perfectamente, hicimos una profunda reflexión:
“Nuestra experiencia en trabajos previos con empresas de construcción había sido buena, pero pensábamos que mejorable. La realidad era que no teníamos la misma noción de “trabajo bien hecho”, a veces la comunicación no había sido tan fluida como hubiéramos deseado, y la sensación de estar en un tira y afloja había estado siempre presente. Ante esta situación decidimos que para esta obra íbamos a asumir nosotros mismos la labor de constructora.”
De esta manera, además del propio proyecto, llevaríamos a cabo la ejecución material de la obra, encargándonos de la contratación y coordinación de todo el equipo de profesionales que interviene en ella, de la logística de los materiales, y de las gestiones (económicas, legales, administrativas, …) En experiencias de menor envergadura anteriores ya habíamos planteado un funcionamiento similar, pero este era un paso importante. Nos dimos de alta en el registro de actividades como constructores, y Klicstudio se colocó al frente de todas las líneas del proyecto. Realmente, había motivos para estar tranquilos, en nuestro equipo la gestión está en manos de Ruth Buján y Juan Goñi, ambos profesionales cualificados, que además han completado su experiencia con formación en el campo de la economía y la administración, lo que facilita una visión amplia que abarca áreas que muchas veces son obstusas.
Como os contábamos, la obra fue un éxito: se cumplieron los plazos, no hubo sobrecoste alguno, y la materialización de la misma fue conforme a lo que se había diseñado. Podéis ver el reportaje fotográfico aquí.
Satisfechos con la fórmula, la hemos vuelto a poner en práctica en más proyectos de oficinas y reformas de viviendas.

Ante los buenos resultados, se nos ocurrió que podíamos ofrecer servicios a otros arquitectos. Sabemos que los motivos que nos llevaron a nosotros a optar por la autogestión del proyecto son compartidos por otros colegas, y ahora damos un paso más allá, posicionándonos como una “constructora de arquitectos para arquitectos”. La misma experiencia que nos ha servido a nosotros mismos para gestionar de manera eficiente nuestras propias obras, y bajo nuestros mismos niveles de exigencia, es una baza con la que presentarnos ante cualquiera que esté buscando una constructora de garantías. Entre otras muchas, las ventajas que ofrecemos son las siguientes:

  • El valor más importante que podemos ofrecerte es la empatía. Nosotros sabemos lo que es proyectar una obra y volcarte en que se ejecute conforme a su diseño. De hecho, seguimos haciéndolo, y con grandes resultados. Compartir la noción de trabajo bien hecho es fundamental, y podemos acreditar una trayectoria en ello. Somos un equipo de profesionales atentos y disponibles, y creemos que la comunicación es un factor esencial.
  • Controlamos los costes de forma exhaustiva, trabajamos a precio cerrado y mirando por el interés de la propia obra. Combatimos las “partidas sorpresa”, esas que al no aparecer presupuestadas en origen son gastos que se añaden al presupuesto inicial por falta de previsión.
  • Coordinamos un equipo de profesionales de confianza para cada uno de los oficios que intervienen en la obra. Personas capacitadas para ejercer sus funciones de manera eficiente que nos dan seguridad en el desempeño de su labor.
  • Nuestra responsabilidad con tu obra, además de ser moral, es legal, de manera que llevamos al día todos los seguros. Además, como ya hemos explicado, nos hacemos cargo de las cuestiones relativas a la tramitación de licencias, un aspecto generalmente farragoso.
  • Y por si te surge la duda de “esta gente quiere llevarse a mi cliente”, la respuesta es clara: ¡No! Previo a la contratación, firmaremos un acuerdo en el que delimitaremos nuestras competencias durante y después de la obra.

Si todavía tienes dudas, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo de arquitectos en Málaga. Como siempre, estaremos encantados de atenderte 🙂

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