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Además de los proyectos de viviendas, equipamientos o retail, frecuentemente nos enfrentamos a otros retos menos espectaculares, pero no por ello menos meritorios. Hoy queremos ejemplificar esto con un encargo reciente: el refuerzo de un forjado con riesgo de colapso.

En este caso, el cliente requería una solución urgente: el forjado de la planta primera de su edificio se había debilitado y se habían producido desprendimientos sobre el local situado en el bajo. Al realizar la visita constatamos que ese mismo forjado ya había sido reforzado hacía varios años, pero la intervención no había sido suficiente para garantizar la estabilidad, e incluso se apreciaba corrosión sobre los refuerzos.

Una vez apuntalado el forjado, fue necesario redactar un informe de estado del inmueble que justificara la necesidad de intervenir de forma urgente. En muchos municipios, para casos similares existe el procedimiento de la ITE (Inspección Técnica de Edificios), mediante la cual se puede justificar la urgencia de llevar a cabo intervenciones de consolidación estructural en caso de riesgo.  Para nuestro caso, la licencia se consiguió por la vía convencional: presentando un proyecto de obra.

Dado que se estimó que la cimentación y la estructura portante bajo el forjado era insuficiente, se decidió excavar y ejecutar una extensión de las zapatas existentes, que a la vez conformaran la base de unos nuevos pilares metálicos. Sobre éstos se situó un nuevo orden de vigas IPE 300, que recalzarían las vigas de la intervención anterior. Transversalmente a esas vigas existentes se ejecutaron unas viguetas que a su vez soportan una chapa colaborante. De esta manera se reparte la carga y se evitan futuros desprendimientos del forjado. En paralelo a la actuación, se realizaron trabajos de pasivado de las armaduras expuestas y reparación del forjado.

Una vez terminada la intervención en la estructura se procedió a instalar un falso techo colgante.

Este proyecto lo hemos llevado a cabo junto con Vicente Bejarano, de BETECA.

Aquí os dejamos algunas fotos del proceso y del estado final a falta de pintura.

Transformación de una carnicería en una peluquería.

Seguimos mostrando trabajos recientes. Hoy es el turno de una peluquería recién inaugurada en Torremolinos. Se trata de un proyecto que hemos desarrollado junto a Interni Esterni, el estudio de interiorismo con el que solemos colaborar. En origen el local lo ocupaba una carnicería y ahora tras la reforma ejecutada acoge una peluquería. Para su diseño hemos seguido las pautas que nos indicó el cliente, que buscaba un estilo retro-vintage, luminoso y atractivo. Para ello se ha modificado la distribución interior, dando lugar a un salón principal y a dos espacios privados de almacenaje y aseo del personal. El empleo de distintas texturas y la decoración han hecho el resto.

La particularidad de este proyecto es que se trata de un Cambio de Uso, esto es, el uso original del local no es el mismo que recibirá tras la reforma. Ejemplos de este tipo serían la conversión de un local comercial en una vivienda, la transformación de un garaje en un local comercial, el cambio de una oficina a una vivienda, o como este caso, una alteración sustancial del tipo de comercio.

En estos casos, al modificar el tipo de uso que tiene un inmueble se requiere presentar un proyecto visado por un técnico. Para ello, lo primero es que éste haga una serie de una serie de comprobaciones:

  1. Verificar que el nuevo uso es compatible en el Plan General de Ordenación Urbana. En el caso en que nos encontramos, el suelo se clasificaba como Ciudad Jardín Tipo 3, y a pesar de que el uso principal es residencial, se admiten locales comerciales en planta baja.
  2. En segundo lugar, es imprescindible conocer cuáles son los requisitos para el nuevo uso. Es común que en los Planes Generales se fije un número de plazas de garaje por cada vivienda, por lo que si por ejemplo transformamos una oficina en una vivienda, debemos garantizar que proveemos también una o dos plazas de aparcamiento, ya sea en el propio inmueble, o en los alrededores. En otros casos, el Plan General marca unas dimensiones mínimas, ya sea de superficie o de altura libre, que pueden hacer imposible llevar a cabo la obra que queremos. Por ejemplo, imagina que tienes una vivienda en planta baja que quieres convertir en una cafetería: si la altura libre de la vivienda es de 2,40 m es difícil que se te permita su conversión a un local destinado al público.

Hechas las comprobaciones y constatada la viabilidad, será el momento de desarrollar el proyecto, que se presentará en la administración competente para que se conceda la licencia.

En esta entrada anterior os explicábamos la conversión de un local en dos viviendas en Benalmádena. En Klic tenemos experiencia en proyectos de este tipo, en los que es fundamental estár bien asesorado. Si estás pensando en un cambio de uso, no dudes en contactarnos.

Conversión de un local en un apartamento y un estudio.

¡Buenas noticias!
El mes pasado dábamos por finalizada la obra de un cambio de uso de local a viviendas en el Arroyo de la Miel, Benalmádena. Inicialmente contábamos con un local en planta baja que se usaba como taller de pintura, y de ahí, ajustando escuadra y cartabón, hemos sido capaces de obtener un apartamento de una habitación, un estudio y un almacén.

Os dejamos a continuación una serie de imágenes del estado reformado. Más abajo podéis ver también el estado original.

Estudio

Reforma en Benalmádena

Reforma en Benalmádena

 

Apartamento 02

Estado original:

 

Esta semana queremos enseñaros uno de los proyectos en los que estamos trabajando actualmente, que además sirve perfectamente para ilustrar algo de lo que no hacemos más que hablar. Si nos sigues en el blog, ya te sonará eso de #hacermemipropiacasa

Ocurre en muchos casos que alguien que ha dado con una oportunidad del mercado se pone en contacto con nosotros antes de efectuar la compra. Con frecuencia, suele ser el caso de inmuebles de cierta antigüedad, que tienen muchas posibilidades de reforma, pero que a la vez son susceptibles de tener vicios ocultos o de estar bajo algún tipo de afección urbanística que restringe las opciones de actuar en él. Os contábamos las ventajas de esta fórmula en este post. En estos casos, el cliente prefiere que un especialista revise todo lo concerniente al edificio para quedarse tranquilo con lo que adquiere. Es muy razonable: ¿comprarías un coche de segunda mano sin contar con el visto bueno de tu mecánico de confianza? -No, ¿verdad? – ¡pues para tu vivienda con mayor motivo! Cuando alguien nos solicita ayuda, nuestro equipo se pone a trabajar en tres líneas:

  1.  Visita del inmueble para realizar una inspección física en busca de problemas significativos y posibles patologías. También levantamos nuestros propios planos para comprobar que todo está en orden de acuerdo a lo que se oferta.
  2. En paralelo, analizaremos el ámbito urbanístico-legal, porque si factores como la edificabilidad, la distancia a linderos o alguna ordenanza local no se está cumpliendo, es posible que haya dificultades a la hora de pedir permiso para una reforma, especialmente si es de obra mayor. Si el precio del inmueble es bajo pero no tengo opción a reformarlo, puede que no sea tan buen negocio… En cualquier caso, nuestra experiencia y conocimiento en legislación nos capacita para ofrecer soluciones a cada situación, y es que a veces hay que exprimir el ingenio: pequeños matices pueden hacer que algo no permitido sea perfectamente lícito.
  3. Otra labor que con frecuencia hacemos es la de proponer una distribución de espacios, que sin ser ni mucho menos definitiva sirve para analizar cuál es el potencial del inmueble de cara a su reforma.

Con estos tres valores y las conclusiones de nuestro análisis, el cliente cuenta con más argumentos que le dan seguridad para descartar o decantarse finalmente por la compra.

Si la decisión es favorable, el siguiente paso es el encargo:

Entramos de lleno en un proceso creativo en el que atendiendo a las necesidades que se nos han transmitido buscamos soluciones espaciales y de diseño con las que dar forma al proyecto. En nuestro planing de trabajo siempre contemplamos reuniones periódicas con el cliente. Esto sirve para recibir su feed-back e ir adaptando la vivienda al gusto de quien será su inquilino. En el ejemplo que hoy os mostramos, uno de los condicionantes más significativos era el de adecuar la vivienda a una persona con movilidad reducida.

Una vez que la propuesta de distribución es satisfactoria para todos, nos lanzamos a definir los espacios. En el estudio contamos con una persona especialista en diseño de interiores, y apoyándonos en infografías 3D detallamos aspectos como la organización de los espacios, los materiales de acabados, o la iluminación. En las imágenes podéis ver un ejemplo ilustrativo del nivel de definición al que se puede llegar.

 

Estado original

 

Exterior

 

Salón

 

Cocina

 

 

Baño

 

Dormitorio

Llegados a ese punto, ya sólo queda ponerse manos a la obra, para lo que podemos asesorarte en la búsqueda de la empresa constructora, y encargarnos de la dirección. En esta vivienda empezaremos en breve con los trabajos, y estamos deseando mostraros imágenes del proceso y de la casa ya finalizada.

Si has dado con una oportunidad y estás pensando en comprar para reformar, ya sabes que puedes ponerte en contacto con nosotros a través del formulario de nuestra web, estaremos encantados de atenderte.

 

Una vez que tengo claro que quiero hacerme mi propia casa, y que me decido por la autopromoción, son varias las cuestiones que uno debe plantearse. En este artículo vamos a abordar una de las más importantes: la parcela.

Para dar con la ubicación adecuada, habrá que hacer caso a las sensaciones, buscando un lugar que nos guste, sin dejar por ello de lado la lógica. Como todo en la vida, se trata de alcanzar el equilibrio, y en gran parte, de conocerse a uno mismo.

Ubicación y estilo de vida:
Para empezar, reflexionemos en cómo nos relacionamos con el entorno. Habrá que preguntarse cuáles son las necesidades exteriores que tenemos de acuerdo a nuestro modo de vida, y localizar en el mapa las áreas que más nos convienen para centrar en ellas nuestra búsqueda. Debemos valorar la distancia al trabajo, a las actividades que realicemos, a los servicios que usamos, la conectividad, el acceso al transporte público… y considerar aparte del coste de la obra, qué supone vivir allí a diario en tiempo, dinero, y comodidad.

Características físicas y necesidades:
Uno no puede mover su casa de un sitio a otro -salvo aquel que viva en una caravana, claro está-, y aspectos tan diferentes como la accesibilidad, el consumo energético o el posible crecimiento familiar deben ser previstos pensando en el medio-largo plazo cuando uno va a elegir parcela. Una localización en pendiente tendrá previsiblemente mejores vistas que una localización llana, pero también puede implicar la existencia de escaleras. A la vez, el uso de las zonas exteriores será más aprovechable en el caso de terrenos planos. En otro ámbito, en un clima como el nuestro la incidencia del sol será un factor a tener en cuenta: un buen diseño arquitectónico puede ayudarnos a optimizar al máximo nuestra parcela en materia de gasto energético, pero sin duda la disposición de la misma será crucial. Por tanto habrá que proyectar las necesidades vitales sobre un espacio concreto, y ver si es viable construir el programa y la superficie deseados en la parcela elegida.

Presupuesto:
Las dos cuestiones anteriores se relacionan también con el presupuesto disponible. En este artículo hablábamos sobre el coste de una vivienda, y ya avanzábamos que el precio del metro cuadrado varía significativamente en función de la zona. Será también responsable contemplar las facilidades que nos ofrece la parcela para la ejecución de las obras, ya que esto puede encarecer o abaratar sensiblemente la ejecución.

Normativa:
Y por último, y posiblemente la cuestión más influyente: ¿qué se puede hacer en la parcela? Además de todo lo ya expuesto, será fundamental revisar la normativa que afecte a la finca que nos interesa, ya que por muchas ilusiones que depositemos en ella, tendremos que atenernos a la legislación vigente en materia de urbanismo. La edificabilidad, la altura, la separación a linderos, el tipo de construcción o incluso la imposibilidad de llevarla a cabo aparecen recogidos en el planeamiento y su consulta es obligada antes de emprender cualquier acción.

Nuestra recomendación, como siempre, es solicitar la ayuda de un especialista desde el primer momento. Son muchos los factores a tener en cuenta y no dar pasos en falso puede ahorrarnos dinero, tiempo y un disgusto.

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En el post de hoy pretendemos analizar las ventajas e inconvenientes que tiene comprar una vivienda ya terminada, frente a construir la tuya propia. Aunque en un primer momento nuestra condición de arquitectos pueda hacernos sospechosos de afrontar este análisis con cierta predisposición hacia la opción de que te construyas tu propia vivienda, no lo des por hecho. Las viviendas de promotor también se construyen, y también las firman arquitectos, al fin y al cabo. No nos va el pan en que tomes una u otra decisión, y aunque si así lo fuera intentaríamos ser objetivos.

Ventajas de comprar una vivienda terminada.
Yo creo que la ventaja más obvia de comprar una vivienda terminada es que te ahorras las incertidumbres y el tiempo del proceso constructivo. Lo que ves es lo que hay, no te tienes que imaginar nada. Además, en los últimos tiempos se ha podido encontrar obra nueva y viviendas de segunda mano a muy buen precio, debido a la crisis. Si la vivienda está donde quieres y es cómo quieres, comprar una vivienda ya construida es una muy buena opción.

Desventajas de comprar una vivienda terminada.
Por el contrario, cuando compras una vivienda terminada no tienes la opción de proyectarla exactamente acorde a tus necesidades, en cuanto a distribución, materiales o equipamiento. A buen seguro en la gran mayoría de los casos el que compra algo hecho tiene que hacer concesiones, y hay detalles que si la vivienda la construyese él serían distintos. Además, el hecho de que sea una vivienda existente no te garantiza la ausencia de vicios ocultos. Por último, pero no menos importante, una vivienda ya construida, sobre todo si es nueva, lleva en su coste final el beneficio del constructor y del promotor, con lo que siempre va a ser más cara que la misma vivienda autoconstruida o autopromovida, ya que en esos casos al asumir tú el proceso de promoción y el proceso constructivo también estás ahorrándote esos márgenes.

Ventajas de construirte tu propia casa.
En este post anterior ya hice hincapié en las ventajas que le veo a construir tu propia vivienda, así que no abundaré mucho en ellas. Simplemente enunciaré las que yo veo más importante: hacerte tu casa justo como tú quieres, y suprimir los márgenes del promotor si autopromueves y del constructor si autoconstruyes.

Desventajas de construir tu propia vivienda.
La desventaja fundamental es la incertidumbre que genera todo el proceso constructivo y administrativo. Normalmente el autoconstructor nunca ha construido antes, y el riesgo y la incertidumbre del proceso no son nada agradables ya que se trata de un proceso largo y de una inversión muy importante. En esto sí que voy a ser poco objetivo y diré que si se está bien asesorado a nivel técnico y legal, por un buen arquitecto y si fuera necesario por un buen abogado, el proceso no tiene por qué implicar grandes riesgos.

Para terminar, os adjunto un cuadro resumen de lo visto en el artículo, de ventajas e inconvenientes, aunque por supuesto la decisión es vuestra y aunque guiada con la cabeza, también conviene hacerle caso a las tripas.

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La opción de buscar una vivienda inacabada para hacerte tu propia casa no es descartable a priori. Es una opción que puede tener ventajas económicas (que el precio del cuerpo cierto que compres sea inferior a lo que costaría una parcela en ese lugar con esas partidas ya construidas) o de oportunidad (que en el lugar en el que buscas sea la única opción). No obstante, hay que tener en cuenta una serie de temas antes de plantearte comprar dicha vivienda. Vamos por partes

¿En qué situación legal se encuentra esa vivienda?
Las viviendas inacabadas están inacabadas por algún motivo, y normalmente ese motivo es de carácter económico. Es habitual que la propiedad esté inmersa en algún procedimiento de administración concursal, o tenga cargas (hipotecas o similar). Por ello, es importante que antes de hacer nada te asesores con un abogado especialista en la materia, y así evitar adquirir junto con la vivienda otra serie de problemas.

¿En qué situación constructiva se encuentra esa vivienda?
Más allá de la situación legal, está la propia situación física en la que se encuentre la vivienda. Este tipo de construcciones han pasado mucho tiempo a la intemperie, normalmente sin que se hayan realizado las actuaciones de impremeabilización (cubiertas, enfoscados exteriores y pinturas) y por tanto los elementos construidos se hayan podido deteriorar en menor o mayor medida. Antes de comprar la vivienda también es recomendable ser asesorado por un perito que te indique en qué estado están las estructuras, cerramientos, instalaciones, etc.

¿En qué situación urbanística se encuentra la vivienda?
Hemos hablado de los posibles problemas legales y constructivos, pero todavía queda la situación urbanística en la que se pueda encontrar la vivienda. Y es que otro posible motivo por el que una vivienda puede quedarse incabada es por un procedimiento sancionador urbanístico o de restablecimiento de la legalidad urbanística, por una denuncia de un vecino por vistas o por otras causas. Puede que la vivienda fuese proyectada de una manera y construida de otra, que algún vecino denunciase porque sea más alta de lo que debe y le estaba quitando vistas, o puede que  se construyeran más metros de los que la normativa urbanística permite. En ese caso no tienes que hacer la cuenta de lo que vale el suelo y lo que vale lo que ya está construido, sino la cuenta de lo que vale el suelo, lo que vale lo que está construido legalmente, y sumarle los gastos que tendrás al demoler lo que está construido ilegalmente. También puede pasar que en esas condiciones no te interese la compra, por lo que es importante que estés correctamente asesorado desde un principio. Así pues, antes de comprar la vivienda es recomendable estar asesorado por un Arquitecto que te indique la situación urbanística de la propiedad.

Como conclusión antes de comprar una vivienda inacabada deberemos realizar comprobaciones legales, constructivas  y urbanísticas para estar seguros de que no nos encontraremos con ningún problema posterior. Si el resultado de las comprobaciones es favorable y vemos que la operación nos interesa, no hay ningún motivo por el que no podamos tomar este camino.

En los últimos días me he encontrado con bastantes artículos en internet con trucos para ahorrar al construir tu vivienda. Por ello, se me ha ocurrido hacer un post a la inversa, en el que planteo las cosas en las que a nuestro juicio NO debes ahorrar al hacer tu casa, o dicho de otra manera, aquellos gastos iniciales que provocarán ahorros a largo plazo.

“Compro caro porque soy pobre” es un dicho alemán con mucho sentido. Los alemanes piensan que las cosas importantes, como los zapatos o una chaqueta, tienen que ser buenos, para que cumplan su función y duren mucho tiempo. Vamos a extrapolar este concepto a la vivienda:

Gasta en un buen diseño

Puede parecer que estoy acercando el ascua a mi sardina, pero es una de las cosas que tengo más claras. Con un buen proyecto que prevea cosas tales como futuras ampliaciones, que module correctamente la estructura para que todas las ventanas y carpinterías puedan ser iguales y no a medida (y por lo tanto ahorre), que plantee un diseño en el que se distingan zonas de día / zonas de noche -o incluso la zona de invitados- para posteriormente poder segmentar las instalaciones, que plantee una geometría correcta, buenas orientaciones, uso de soluciones de climatización pasiva, que no contenga errores que luego se traduzcan en importantes sobrecostes durante la obra, vas a ahorrar mucho dinero. Normalmente un proyecto de arquitectura cuesta menos del 5% de lo que cuesta una obra, pero te puede ahorrar mucho más que su propio valor, con respecto a otro proyecto barato pero no optimizado o con errores.

Gasta en eficiencia energética.

A nivel de instalaciones, unas buenas placas para calentar el agua recuperan la inversión mediante ahorro eléctrico en menos de cinco años, y a partir de ahí gastas menos luz. Unas instalaciones correctamente segmentadas te permiten desconectar ciertas zonas de la casa cuando no las estás usando (por ejemplo, si tienes zona para los invitados, debe estar en un circuito independiente que puedes cerrar. Cuesta un poco más al inicio pero luego ahorras toda la vida). Lo mismo se puede decir de la climatización, segmentarla es fundamental, en función del uso y de las orientaciones. Puedes utilizar por ejemplo sistemas Airzone, pero sobre todo la clave es hacer un buen proyecto de instalaciones. Hay viviendas en las que existen zonas que en determinada hora del día están calientes porque les da el sol y otras frías al mismo tiempo, es importante que la instalación haya previsto esas cosas para poder hacer en cada espacio lo que haga falta (refrigerar en uno a la vez que calientas en otro), y no usar los espacios que no hagan falta cuando no hagan falta. Las placas fotovoltaicas son también una opción que a la larga se amortiza, y que si en el futuro se permite almacenar energía en la vivienda y utilizar la energía que generamos (ahora la tienes que enchufar a la red y “vendérsela” a la compañía suministradora) puede ser una auténtica revolución.

A nivel constructivo, se deben utilizar sistemas con buenos aislamientos y que eliminen los puentes térmicos, y luego auditar las soluciones empleadas con cámaras termográficas o con tests de presión dentro de la vivienda del tipo Passivhaus. Un buen aislamiento SATE y unas buenas ventanas, con rotura de puente térmico, cámara, y vidrio exterior bajo emisivo (cuidado con colocarlo al revés, que de todo se ve en la viña del señor) implica un mayor coste al inicio pero que se irá amortizando, y tras el payback todo es ahorro.

Existen además sistemas que no sólo evitan la entrada de frío o de calor mediante el aislamiento, sino que pueden permitir la entrada de energía exterior cuando nos interesa, o incluso la refrigeración. Un ejemplo serían los muros trombe, que generan en el exterior un efecto invernadero que calienta un muro cerámico o de piedra de gran grosor y de baja transmitancia, de manera que la energía se genera en el día pero llega a la vivienda por la noche (tarda un día entero en pasar de una cara del muro a la otra). Un caso contrario, el de refrigerar en vez de calentar, puede conseguirse mediante cubiertas azules que aíslan pero por las que además puedes circular aire que mueven chimeneas solares. Estas últimas son chimeneas que disponen de elementos metálicos en el exterior que se calientan y calientan el aire que contienen, generando movimiento de aire ya que el aire caliente sube, y por tanto ventilación, ya que ese aire “tira” del resto del aire de la chimenea. Si haces circular el aire por el agua que se encuentra a una menor temperatura, se enfría, y si luego lo haces desembocar dentro de la vivienda estás generando refrigeración en el interior.

Utiliza sistemas que gasten poco agua y que reutilicen las aguas.

Otro ahorro importante que puedes tener en la casa es el uso de elementos que minimicen el gasto de agua, que reutilicen las aguas no fecales e incluso que almacenen y reutilicen agua de lluvia. A la larga son temas que acaban amortizándose.

Utiliza vegetación de hoja caduca.

Los diseños que protegen en verano los paramentos al Sol con vegetación de hoja caduca, para protegernos de un aporte de energía masivo, pero luego dejan pasar esa energía en invierno al caer las hojas son una estupenda solución, no demasiado cara.

Ventila.

Puede parecer un consejo de abuela, pero no lo es. Preocuparse porque el diseño prevea sistemas de ventilación cruzada, que se puedan cerrar en invierno para no perder energía, pero abrir en verano para ventilar y conseguir atemperar los espacios sin gasto energético son una fuente importante de ahorro.

Cuidado con la termoarcilla.

La termoarcilla es un excelente sistema constructivo con muchas virtudes. Al tratarse de elementos de gran formato se tarda menos en levantar los muros. Además, tiene unas excelentes condiciones de aislamiento térmico y acústico. Simplemente os advierto que si os decantáis por este sistema, lo instalen profesionales que estén habituados a utilizarlo, y se usen las piezas especiales para los remates. Es muy habitual ver a albañiles hacer un mal uso de la termoarcilla por desconocimiento, y rematar las esquinas o los dinteles y jambas con ladrillo o con trozos de termoarcilla en vez de las piezas especiales diseñadas a tales efectos, generando de esa manera puentes térmicos y acústicos.

Planifica bien la obra y contrata a un buen supervisor de la constructora y de los oficios.

Una obra es un proceso con muchas líneas distintas que se superponen. Unas actuaciones se tienen que hacer antes que otras (como las instalaciones antes que los enlucidos) y hay actuaciones que son embudo de todas las demás (Por ejemplo después de hormigonar hay que dejar un tiempo antes de poder trabajar en una nueva planta) por lo que un buen diseño del proceso puede optimizarlo y ahorrarte mucho dinero. Si haces autoconstrucción, no ahorres en el diseño de ese proceso, contrata a un buen Project manager para ello. Si delegas la construcción en una constructora, el proceso no es responsabilidad tuya, pero sí es importante que controles con un técnico las calidades y los plazos de la obra, y que se esté haciendo lo proyectado. Este es otro gasto que no merece la pena ahorrarse, porque una buena supervisión te puede ahorrar más dinero de lo que cuesta.

Conclusión

Se podrían decir muchas más cosas, pero me quedaré en estos ejemplos y en un concepto general. Al pensar en toda la vida útil de la vivienda y no sólo en la inversión inicial, sino en el gasto mensual, en el mantenimiento anual y plurianual, en la durabilidad, cambia la perspectiva.

Hay cosas que no son un gasto sino una inversión, y es en esas en las que hay que gastar.

Hoy nos gustaría hacer una comparativa sobre las ventajas e inconvenientes de dos opciones que uno tiene para conseguir la casa de sus sueños. La primera de ellas sería comprar una parcela y construir una vivienda desde cero, siendo la segunda de las opciones comprar una casa antigua y reformarla ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene cada una de las dos opciones?

Ventajas de comenzar una vivienda desde cero.

Al comenzar una vivienda desde cero, tienes la posibilidad de hacer exactamente lo que quieres, tanto en lo referente al estilo de la vivienda, como en lo referente a la distribución de la misma y su adecuación a tu estilo de vida. Por último, también decides las prestaciones que le quieres dar a tu vivienda, teniendo en cuenta cómo vas a usar la casa. En cierto modo, de lo que estamos hablando es de hacernos un “traje a medida”. Por otro lado, al hacer de autopromotor, estás eliminando el margen que un promotor profesional le carga a una vivienda nueva, con lo que también ahorras dinero con respecto a comprar esa misma en el mercado de vivienda nueva. Si decidieses también eliminar al constructor y contratar tu los gremios por separado, podrías ahorrar también el margen del constructor, aunque en este caso te haría falta un “Project manager” para suplir la ausencia de coordinación de gremios que asume el constructor.

Ventajas de comprar una casa antigua y reformarla.

A mi entender son básicamente tres. En primer lugar, puede que para ti la ubicación sea un factor clave, y que donde quieres vivir no haya parcelas para hacer una obra nueva (por ejemplo, en el centro de Málaga). En ese caso, reformar una casa antigua puede ser la única opción para conseguir vivir donde tu quieres. También puede ocurrir que busques una componente histórica, que sólo puedas conseguir rehabilitando. Si eres un enamorado de la fábrica de ladrillo antigua, de los artesonados de madera, de las mamposterías, o de los suelos hidráulicos, la rehabilitación te permite conjugar lo nuevo y lo viejo, consiguiendo ambientes que no conseguirías con una vivienda de nueva fábrica. Por último, pero no menos importante, está el vector económico. Durante la crisis, y todavía, aunque cada vez menos, ha habido oportunidades de compra de viviendas en las que el precio de compra era imposible de conseguir sumando el precio de parcela y el precio de construcción nueva. Salía mucho más a cuenta comprar algo existente y reformar, que comprar una parcela y hacer obra nueva. Esto es así porque el precio de la vivienda de segunda mano es más elástico que el de la obra nueva, al poder venir de herencias, o al existir ya costes hundidos. Durante la crisis he estado como arquitecto en operaciones en las que cuando me enteraba de los precios de venta no me lo podía creer, algunas veces el precio de venta de los inmuebles era menor que lo que valdría construirlos hoy en día, sin entrar en lo que valdría el suelo (precios de venta del entorno de los 600 euros/m2). En esos casos, sin duda puede salir a cuenta comprar algo antiguo y reformar, dado que la sumatoria del coste de venta y la reforma será a todas luces inferior al de la parcela y la obra nueva.

Desventajas de comenzar una vivienda desde cero.

La desventaja fundamental es la incertidumbre del proceso. La gente tiene miedo a encontrarse problemas con la licencia, a descubrir que no puede construir lo que él creía o lo que le prometieron, a que la construcción se encarezca, a que se produzcan retrasos en el proceso de construcción, o a que al final haya problemas para conseguir los papeles de obra nueva y los suministros. Es una realidad que encargarte tu de la construcción añade un punto de riesgo, pero precisamente por eso es más barato que comprar terminado. Si estás bien asesorado no tienes por qué tener problemas, y si los tienes, se resolverán. Ese es nuestro trabajo ;L)

Desventajas de comprar una vivienda a reformar.

Todo lo que hemos planteado con respecto a la obra nueva es igualmente aplicable a la reforma, si bien es cierto que la parte administrativa puede ser algo más simple. La principal desventaja a mi juicio de las viviendas  a reformar es que puedan surgir imprevistos durante la obra, debido al estado de la casa antigua. Muchos habéis visto los programas de reformas tipo “love it or list it”, en los que a mitad de obra el constructor y la interiorista le informan al dueño de que han encontrado una viga podrida, o fibrocemento, o las instalaciones en peor estado de lo que pensaban, y le informan del sobrecoste que implica. La realidad es que esto puede suceder, y la única receta para prevenirlo es también el asesoramiento previo y un estudio lo más pormenorizado posible del estado de lo que compras antes de comprar, para que no haya sorpresas. Entre los extranjeros, por ejemplo, está muy extendido encargar una “due diligence” o un “survey” de la vivienda que se quieren comprar, es un trabajo que nos llega muy a menudo a la oficina. De esta manera se evitan sorpresas que pueden subir mucho los costes. Los mayores riesgos siempre vienen del estado de la estructura, sobre todo en las viviendas muy antiguas con muros de carga y forjados de madera.

Como conclusión, os diría que dependiendo de la situación, ambas opciones pueden ser recomendables, siempre que conozcamos los pros y los contras de cada una, y que os asesoréis bien durante el proceso.

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Si has decidido construirte tu propia casa en lugar de comprar una ya hecha, creo que has tomado una estupenda decisión. Vas a tener una casa hecha exactamente conforme a tus necesidades, conforme a tu estilo, y vas a eliminar los márgenes que un promotor profesional carga sobre la vivienda ya construida, ya que vas a hacer de autopromotor, con lo cual la vivienda te va a salir más barata que si te comprases la misma ya hecha.

Por otro lado, estás a punto de comenzar un camino que no conoces, y no te vendrán mal ciertos consejos. Algo que le ocurre a mucha gente que va a construirse su propia vivienda es que no sabe realmente en qué gastos va a incurrir como autopromotor, pide el préstamo para pagar la parcela, al constructor y al arquitecto, y luego se va encontrando imprevistos. Vamos a intentar que esto no pase.

Mi idea al escribir este post es haceros una visual de todos los gastos que van a ir apareciendo a lo largo de la promoción.

  • El primer gasto de todos es la compra de la parcela. Puede llevar gastos de comisiones si es a través de inmobiliaria, y tendrá asimismo gastos de notario y registro, y los impuestos correspondientes. El precio de una parcela es variable dependiendo de la ubicación, vistas, etc. Como orientación, una parcela de 400 m2 con posibilidad de construir 120 m2 y sótano en Torremolinos, con vistas al mar, puede estar en el entorno de los 120.000 Euros en estos momentos.
  • Después está el gasto del arquitecto proyectista. Un proyecto básico y de ejecución, con estudio de seguridad y salud, puede rondar el 5% del valor de la construcción.
  • Luego están los gastos de licencia de obra en el ayuntamiento, a los que habrá que añadir el gasto del impuesto de construcciones y obras. Las tasas municipales de licencia de obra suelen estar en el entorno del 2,2% del coste de construcción, y el Impuesto de construcciones y obras, en el entorno del 4,5% del coste de la construcción, aunque depende del ayuntamiento.
  • Será también necesario hacer un topográfico de la parcela, y un estudio geotécnico de la misma. El topográfico estará en el entorno de los 300-400 Euros en una parcela normal, y el geotécnico depende de su complejidad, puede rondar los 1.000 Euros.
  • Una vez obtenida licencia, deberás conseguir el precio del constructor por hacer la obra. Este es el gasto más importante que tiene un promotor. El precio de la construcción es variable dependiendo de las calidades y del tipo de construcción, pero para tener una estimación, el colegio de arquitectos de Málaga en sus costes de la construcción de 2017 establece un importe de 926 Euros / m2 de construcción. Una recomendación sobre la forma de pago es que pagues el trabajo realizado, certificado por tu técnico, y nunca antes, para evitar sorpresas.
  • Como promotor, tendrás que hacer frente al gasto del seguro decenal y de la OCT. Como autopromotor puedes no hacerlo, pero eso implicará que en la escritura quede indicado que no se ha hecho el seguro decenal, y puede dar problemas para vender. El precio del seguro decenal puede estar en el entorno de los 3.000 Euros, y la OCT puede estar en el entorno de los 2.000 Euros.
  • Durante la obra, tendrás que contratar a un arquitecto director de obra y a un aparejador para la dirección de ejecución, así como a un coordinador de seguridad y salud. El Director de obra suele cobrar en torno al 3% del PEM, igual que el Director de ejecución de obra (otro 3% del PEM), y el coordinador de seguridad y salud entre el 0,5 y el 1% del PEM (Presupuesto de ejecución material).
  • Una vez que se termine la obra tendrás que hacer la licencia de primera ocupación, y pagar sus correspondientes tasas; las tasas de la primera ocupación suelen estar en el entorno del 0,9% del PEM. Hará falta el libro del edificio (esto puede estar incluido o no en los honorarios iniciales del arquitecto y es bueno comprobarlo al principio), escriturar y registrar (gastos en función de lo que se escritura de los que se puede consultar precios también al principio), y los impuestos que se devenguen de esto (el impuesto de actos jurídicos documentados está en el entorno del 1 por mil del importe por el que escrituras). También tendrás que realizar las altas en las diferentes compañías suministradoras; cada una tiene un importe por el alta, que es conveniente consultar de antemano.

A grandes rasgos estos son todos los pasos que se van a ir dando a lo largo de la promoción y te van a suponer algún gasto.

A continuación te adjunto una tabla resumen de lo comentado.

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