En Reino Unido es impensable comprar una vivienda sin un building survey: un informe técnico que revisa la estructura, las instalaciones, las humedades y el estado general del inmueble antes de firmar. Se entiende como parte de la inversión. En España, en cambio, muchas veces se compra a ojo: por la apariencia, por la confianza en el agente o por la emoción del momento. Y después aparecen las filtraciones, las grietas o unas instalaciones que hay que rehacer.
En la Costa del Sol lo vemos a menudo con compradores internacionales, que esperan encontrar aquí el mismo procedimiento que en su país. Un informe previo de arquitecto revisa el estado constructivo de la casa, pero también algo igual de importante: si lo construido coincide con lo que tiene licencia, y si la vivienda permite la reforma o la ampliación que el comprador tiene en mente. Eso cambia el precio que tiene sentido pagar. Y conviene hacerlo antes de la reserva o, como tarde, antes de firmar las arras, mientras todavía se puede negociar o renunciar.
Comprar con información
Pedir un informe técnico no es desconfiar: es comprar con conocimiento. Si estás valorando una villa para reformarla, haz que la revise un arquitecto antes de firmar. Y si eres un estudio extranjero que necesita un arquitecto local en España, cuéntanos tu caso.
Este artículo parte de un vídeo de Juan Goñi Uriarte, arquitecto y cofundador de Klic Arquitectos, en su canal de TikTok @juangoniarquitecto.

