La realidad ¿virtual?

Durante muchos años la principal herramienta de la que se ha servido el arquitecto para expresarse era el dibujo: croquis, perspectivas, acuarelas… Además de la capacidad de proyectar el espacio debía tener la destreza para reflejar en el papel lo que su mente ideaba.

Vivienda en Pinares de San Antón, Málaga

«Mi mano es una extensión de mis pensamientos, de mis pensamientos creativos. Cuando se dibuja algo, el cerebro y las manos trabajan juntos»– Tadao Ando.

Sin embargo, hoy día las imágenes virtuales o renders, han llegado al mundo de la arquitectura. Las texturas, los materiales y la iluminación nos permiten dar un salto de calidad y realidad respecto al dibujo a mano. No obstante, tanto el dibujo a mano como las imágenes nos ofrecen una visión sesgada del proyecto, una porción del mismo. ¿Podemos con una imagen definir un proyecto completo? ¿Existe la posibilidad de ver de manera total y no parcial aquello que propone el arquitecto?

La respuesta es sí.

Combinar la arquitectura y la realidad virtual nos ayuda a traspasar los límites del papel y permite al cliente vivir su proyecto y crear una experiencia sensorial. En Klicstudio empleamos este avance tecnológico para mejorar la comunicación arquitecto-cliente. Esta herramienta permite visualizar los distintos espacios y modificarlos (color de la pared, tipología de suelo, encender y apagar luces, ver los cambios de iluminación a lo largo del día…). Se trata de otra forma de experimentar la arquitectura.

Recorrido 3D, Vivienda en Monte Alto, Benalmádena, Málaga. Klicstudio.

“La arquitectura sólo se considera completa con la intervención del ser humano que la experimenta.” Tadao Ando.

Por eso esta nueva herramienta que une la arquitectura y la realidad virtual, no solo ayuda al arquitecto a explicar una idea, sino que permite al cliente a entenderla perfectamente.

Por otro lado, no solo mejora la relación arquitecto-cliente, sino que también se facilita el proceso de trabajo. Con las aplicaciones de esta realidad aumentada y fundamentados en los modelos BIM, arquitectos, constructores, proveedores y clientes pueden trabajar conectados, identificar posibles problemas antes de que ocurran con un recorrido virtual y supervisar el trabajo unos de otros, incluso desde lugares distintos, pudiendo además realizar las anotaciones pertinentes. Se trata de una herramienta de gran ayuda en la gestión de las obras, ya que todos los trabajadores involucrados entenderán claramente el resultado final que se persigue, evitando los típicos errores de interpretación de planos.


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