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Residencia DBB
Govaert & Vanhoutte Architects. Ejemplo de hibridación de materiales.

Una de las grandes ventajas de #hacermemipropiacasa es que podré hacerla a mi medida, adecuarla a mi presupuesto, mis necesidades y mis gustos. La elección de los materiales tiene mucho de lo anterior, y acertar en este punto será fundamental para lograr ambientes confortables y vivideros.

Como arquitectos, miraremos más allá de la apariencia estética, atendiendo también a cuestiones tan diversas como el confort, la seguridad, la economía, o la sostenibilidad.  Por otro lado, las sensaciones no sólo obedecen a la vista, y es que hay otros tres sentidos que tienen mucho que decir: el tacto, relacionado con el confort térmico y las texturas; el oído, sensible al ruido exterior y la reverberación interior; y el olfato, que nos hará percibir los aromas o la humedad del ambiente. Cuando trabajamos con nuestros clientes, nuestra labor es la de ofrecer una paleta de materiales razonables, informar sobre las ventajas e inconvenientes de cada uno, y aconsejar. El hecho de decantarnos una u otra opción debe responder siempre a una lógica. Habría que preguntarse entonces: ¿qué criterios debo tener en cuenta a la hora de seleccionar materiales?

CRITERIOS MECÁNICOS, FÍSICOS Y QUÍMICOS:

Debemos poner a trabajar cada material en aquello que es mejor: los materiales pétreos son buenos si se les usa para soportar cargas, y en grandes espesores almacenan el calor; la madera es ligera y trabaja bien a flexión, aunque hay que prevenir cómo le afectan la humedad y el fuego; el vidrio: más allá de permitir el paso de la luz es un buen conductor de calor, es decir, un mal aislante; el acero es muy resistente al la erosión; y el corcho es un buen aislante térmico al que no le afecta la humedad. Estos son algunos ejemplos muy simples, pero lo que está claro es que debemos saber cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada elemento para que respondan a las solicitaciones a las que serán sometidos.

  • Propiedades térmicas: hay dos factores a valorar: la conductividad y la inercia térmica. La primera se refiere a la capacidad de aislar de un material, y la segunda, a su facilidad para acumular calor en su interior para devolverlo más tarde. Hacer un uso coherente de estas propiedades puede repercutir sensiblemente en nuestro gasto en electricidad y  en nuestro confort térmico. En general, cuanto más ligero es el material, mejor aislante (corcho, lana de roca, fibra de madera…). Los elementos con gran masa, como un muro de piedra, son buenos almacenadores de calor.
  • Propiedades acústicas: todos conocemos algún ejemplo de local en el que resulta imposible tener una conversación por culpa del ruido. Aislar del exterior y evitar la reverberación que se produce en un espacio se consigue con materiales fonoabsorventes, que normalmente son aquellos más blandos o capaces de disipar las ondas al vibrar ellos mismos. Conocer el tipo de ruido predominante será decisivo para la elección de materiales.
  • Comportamiento frente a la humedad: la presencia humana en el interior de los edificios genera vapor de agua, algo que se suma a la humedad ya de por si presente en cada ambiente. Hay que evitar las condensaciones para que los espacios sean salubres. Determinados materiales permitirán al edificio “respirar”, otros evitarán el paso indeseado de la humedad, y algunos incluso podrán captarla de forma natural regulando su presencia. Hay que saber en qué caso recurrir a uno u otro.
  • Comportamiento frente al fuego: la seguridad de los usuarios de los edificios debe garantizarse mediante la elección de materiales no inflamables ni emisores de gases tóxicos. Este es un factor muy controlado por la normativa.

DISEÑO

Cuidar la armonía de los espacios se apoya en gran parte en la elección de los materiales. El color, la textura y las formas que se empleen darán lugar a sensaciones, muchas de ellas inconscientes. Así, los materiales pétreos transmitirán robustez y seguridad; las maderas nos remitirán a la naturaleza; los metálicos nos harán percibir sofisticación y tecnológia (…). Existe toda una psicología del color y del material que es conveniente saber emplear para alcanzar el punto deseado. Definir una paleta limitada de materiales que combinen entre sí ayudará a alcanzar el equilibrio, evitando que nos saturemos.

Vía Pinterest

Muestra de paleta de materiales

ECONOMÍA

A la hora de elegir materiales, la economía siempre es un factor condicionante. Hay que buscar un equilibrio entre el presupuesto disponible y las prestaciones requeridas. Como en tantas situaciones, lo barato puede salir muy caro. Nosotros recomendamos que la lectura se haga pensando en el largo plazo. Habrá que atender a la durabilidad de los mismos, a su comportamiento ante el uso que se les va a dar, y a su mantenimiento. Si por ejemplo optamos por un acabado en madera para un exterior debemos prever que periódicamente habrá que barnizarla evitar su deterioro.

Por otro lado, hay que valorar la influencia en el consumo energético del edificio: invertir en un mejor aislamiento o unos buenos vidrios supone una mayor inversión inicial, pero hará que se reduzca a medio-largo plazo la factura eléctrica.

En relación a la economía no debemos descuidar tampoco el siguiente punto.

IMPACTO MEDIO AMBIENTAL / SALUD

El sector de la construcción es el que mayor indicencia tiene en el medio ambiente. Poco a poco se va tomando conciencia y cada vez se afinan más los protocolos para minimizar su impacto. Por poner un ejemplo, con el Análisis de Ciclo de Vida de los materiales (ACV) podemos conocer el consumo de energía incorporado desde la fabricación hasta la puesta obra y la demolición de un elemento. Así, optar por soluciones más sostenibles será más sencillo.

Por otro lado, la salud está también en juego. El Síndrome del Edificio Enfermo está definido por la OMS como un “conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en los espacios cerrados”. La elección de los materiales juega un papel relevante en este punto: condicionan la humedad presente en el ambiente, y en algunos casos pueden suponer un riesgo al resultar tóxicos. Será imprescindible conocer cuáles pueden llegar a ser perjudiciales para evitar su uso.

Can Xomeu Rita
Un proyecto de Mariá Castelló en el que se saca un gran partido al material.

 

Como ya te explicábamos, acertar en la selección de los materiales será fundamental. En KLIC ARQUITECTOS estaremos encantados de asesorarte en los campos anteriormente descritos.

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